miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿Ocupación de la Araucanía, o Pacificación?

El último término es el que se utiliza para comentar esta historia,  textos de connotados historiadores así  lo confirman.

Se remonta desde mediados del siglo XIX, específicamente en 1861 cuando el presidente José Joaquín Pérez Mascayano da inicio a la ocupación de la Araucanía,  zona comprendida entre los territorios ubicados desde el río Biobío, por el norte, y Toltén por el sur. Fue claramente una invasión militar ordenada por el Estado chileno,  la que hizo despojar casi en su totalidad la cultura de estos pueblos.  Esta especial “pacificación” se prolongó durante casi toda la segunda mitad del siglo XIX.
Más de 190 mil indígenas habitaban la zona del Bío Bío al sur, compuestos por los pueblos araucanos de tribus pehuenches y mapuches, territorio que se había mantenido rebelde a partir de la denominada Guerra de Arauco ante el dominio español durante la Conquista de Chile y luego durante todo el período colonial de Chile, sin que ningún bando se declarara vencedor.  Ercilla lo había anunciado: “…que no ha sido por Rey jamás regida ni ha extranjero dominio sometida…”,  refiriéndose al pueblo araucano y no al actual pueblo chileno,  …obvio no?

Junto a la independencia de Chile, se logró un acuerdo con los mapuches que habitaban al sur del río Biobío, con la finalidad de acordar el estatuto que regularía las relaciones entre la naciente república y el pueblo mapuche; realizándose así el Parlamento de Tapihue en enero de 1825.
Posteriormente, durante la Revolución de 1851, el general José María de la Cruz, quien lideraba el grupo golpista, reclutó a varios mapuches para alzarse en contra del gobierno, esto lo pudo lograr gracias a que mantenía amistad con el cacique Colipí.
La insurrección fue aplastada por el general Manuel Bulnes, y los indígenas,  en vez de rendirse se retiraron hacia la frontera junto con varios miembros descolgados del antiguo ejército.
El gobierno de Chile tomó la decisión de ocupar la Araucanía en el año 1861, el mismo año en que el francés Orélie Antoine de Tounens, intentó crear el Reino de la Araucanía y la Patagonia y se autoproclamó Rey de la Araucanía.


Las autoridades de gobierno deciden entonces aplicar el plan propuesto por el General de Ejército Cornelio Saavedra Rodríguez, donde no sólo se incluirían acciones militares, sino además consideraba la penetración pacífica de los territorios, mediante el traspaso de la cultura chilena al otro lado de La Frontera,  abiertamente consideraba desculturizar a los mapuches.
Se fundaron nuevas ciudades, se construyeron obras públicas tales como caminos, telégrafos, escuelas y hospitales.
Aquí viene lo increíble y que creo es lo que ha acentuado el problema mapuche y que hoy nos tiene muy preocupados a todos los chilenos (o a algunos),  los nuevos territorios que fueran incorporados al Estado de Chile,  serían traspasadas a colonos,  en su mayoría extranjeros, facilitando a ningún costo la ocupación de la zona para desarrollar pronto la producción agrícola y forestal.
El general Saavedra ocupó toda la zona que va hasta el río Malleco, lugar donde refundó la ciudad de Angol, y los fuertes de Mulchén y Lebu, en 1862,  encontrándose con las primeras resistencias rebeldes de los mapuches que habitaban las cercanías del río Malleco, bajo el mando del lonco Quilapán.
La Guerra del Pacífico hizo desconcentrar al Ejército de Chile, situación que fue aprovechada por los mapuches para lanzar nuevos ataques a los puestos ubicados en las zonas fronterizas. Esta nueva sublevación ocurrida en 1880 se materializó con pérdidas para ambos bandos.
Una vez ya finalizada la guerra contra Bolivia y Perú, el ejército instruido por el gobierno de Domingo Santa María retomó en forma violenta la campaña de incorporación de la Araucanía al territorio nacional.
En su campaña de exterminio,  se estima que al menos 10.000 a 30.000 indígenas fueron muertos en las escaramuzas lanzadas por el ejército chileno. Todo esto obligó a los sobrevivientes a escapar a la zona precordillerana habitada por los pehuenches, pueblo que ya compartía sus costumbres y con el que se fusionaron. Se puede decir que en esta etapa concluye realmente la Guerra de Arauco como tal, después de más de 300 años de conflictos.

En los territorios ocupados se les entregaron tierras a colonos chilenos y europeos, principalmente españoles, alemanes, franceses, italianos, ingleses, suizos y del resto de Europa, en total el año 1901 llegaron 36.000 europeos, 24.000 contratados por agentes de colonización y 12.000 llegaron por sus propios medios.  Un "enganche" de lo más peculiar.
Una vez concluida la ocupación de la Araucanía, estancieros, buscadores de oro y particulares lanzaron posteriormente una virulenta campaña de exterminio contra la población indígena de Tierra del Fuego, que en el período 1879-1920 desapareció casi por completo.
Durante los siglos XIX y XX, los mapuches sufrieron un cierto grado de discriminación y estigmatización por parte del criollo durante su proceso de integración a la sociedad chilena, que solo los confinaba a participar en ciertas áreas laborales,  creo que hasta el día de hoy esta discriminación y estigmatización aún persiste.

Con todo lo dado a conocer es cuando surge la verdadera  interrogante

¿Cómo compensar el asalto de cultura y saqueo territorial al pueblo guerrero?

Es posible compensar la altura con cursos ofrecidos  por municipalidades de tallados y artesanías, desforestados, sin hora y ni fauna despojado de todo aquello  anhelado su cultura eso llamado naturaleza. Define decirle que la muerte de miles de indígenas y una cultura quebrajada, no pueden ser compensadas con las cosas nombradas, mas aun creo estar muy equivocado al decir compensar el daño hecho a que este pueblo solo puede ser volviendo en el pasado y no haber ocupado la Araucanía, ya que en el presente imposible compensarlo.

Por lo hablado quiero decir que estoy en desacuerdo con la ocupación de la Araucanía, por la forma que se desenvolvió o se desenlazo este incidente, quizás el propósito pudo haber tenido “algo bueno” pero lo cierto que lo único que gano el país alargo plazo fue una gran deuda la denominada “deuda histórica con los pueblos indígenas”, y que les será imposible de reparar, hoy, mañana, pasado mañana y siempre ya que nadie pondrá en los fundos bosques nativos, y si así fuera no serán milenarios y no podrán reconstruir el ecosistema ni el equilibrio indígena naturaleza no se podrá dar nunca una solución a la presión que sufrieron los pueblos.

La ocupación de la Araucanía no tuvo nada positivo del punto de vista social, pero del punto de vista económico lo cierto es que se le saco un provecho no menor, pero que no pudo haber sido mucho mayor si se hubiese sabido manipular, ósea trato de decir que al ser algo sustraído cualquier ganancia era buena para el país (era sentido monetario) pero fue mal utilizado ya que se pudo haber manipulado mucho mejor, si se iba a causar un daño que se daño se justifique y se aplique, que se aplique pero bien.

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